Los niños son científicos por naturaleza, aprendamos a cuidar su curiosidad

Los niños son científicos por naturaleza y eso se debe principalmente a su nivel de observación y curiosidad.

Para ellos todo es nuevo, todo es maravilloso y por lo tanto todo les interesa.

¿Por qué sale el sol? ¿A dónde se va la luna? ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué las flores tienen colores y las hojas son verdes? Y puedo llenar cientos y cientos de páginas con todas las preguntas que nos hacen los pequeños.

Son unos científicos en potencia con ganas de aprender todo lo que les rodea y la naturaleza es sabia, a esa edad tenemos una capacidad de absorción para captar mucha información de forma impresionante.

Además, ver las cosas desde el nivel de un niño es también una nueva forma de descubrir el mundo.

Por ello a los padres se nos exige estar constantemente aprendiendo con ellos porque nosotros somos su principal fuente de información. Aun cuando nos apoyemos de los maestros y los libros, somos papá y mamá en quien el pequeño confía.

Así que es una nueva oportunidad de aprender, sin la presión de una calificación, aquello que tanto llama la atención de nuestros pequeños.

Hoy, por ejemplo, aprendí algo nuevo, que debía saber simplemente porque fui a la escuela.

Durante la mañana llegaron los trabajadores a colocar uno de los comedores de mármol que habíamos seleccionado en la tienda. Mientras los señores trabajaban, mi hijo estuvo observando la piedra por un largo rato.

Una vez que terminó su escrutinio fue corriendo por su lupa y nuevamente se pasó un rato observando la superficie.

pepito-jpg-525-0Por fin llegó la ráfaga de preguntas ¿qué es esa piedra? ¿por que tiene hoyitos? ¿cómo es que se formaron las líneas y como las pintaron? Y la lista de preguntas continúa.

Así que una vez que terminaron los señores su trabajo y vimos el comedor, mi hijo se maravilló de que la piedra se encontraba brillante, cosa que durante su estudio previo no lo estaba… y nuevamente otra lluvia de preguntas.

Por lo que recurrimos a uno de los libros que tenemos en casa, que habla sobre las piedras calizas y nos fuimos derechito a la sección del mármol.

Leímos que la palabra mármol proviene de una palabra griega, de los antiguos egeos, la cual significa “piedra de color blanco nieve e inmaculada superficie”, esto porque ya habían descubierto que podía brillar.

Su origen es metamórfico, es decir, que el mineral o roca sufren cambios cuando están en el interior de la corteza terrestre y es una acción ante la temperatura y la presión que se ejerce sobre los materiales donde su principal componente son las rocas calizas y docomíticas.

Cuando estos materiales han sido afectados por la metamorfosis, se crea una recristalización que determina el aumento de su dureza y resistencia.

Así es como se formó el mármol y este proceso le ha llevado a la naturaleza miles de millones de años para su creación.

Después de esta explicación, a la cual tuve que recurrir a un lenguaje al que el pequeño pudiese comprender, además de apoyarme de fotografías, noté como en su mente se iban formando y reformulando más preguntas.

Finalmente terminó diciéndome que la Tierra es una fantástica máquina para crear cosas nuevas y bonitas.

Bueno, así la historia del mármol explicada a un niño curioso por conocer lo que le rodea, mientras yo me encontraba feliz por tener un niño deseoso por aprender y por mi cocina nueva.