Las tradiciones y el desarrollo sustentable

Durante  toda la semana pasada y tres días más estuve dando unas conferencias sobre cuentos de hadas y desarrollo sustentable, materias aparentemente muy distintas en contenido; sin embargo, en función son muy parecidas, ya que el objetivo de ambas es exactamente el mismo, que es dar a las generaciones futuras lo que nosotros hemos conocido.

Los cuentos de hadas, algo que va mucho más allá de lo que el mundo contemporáneo les ha dado, son una materia seria de estudio, a diferencia de lo que muchos adultos podrían pensar y creer.

He conocido a un gran número de personas adultas quienes se ríen de los cuentos  y los consideran como una pérdida de tiempo, por lo que muchos, especialmente dentro de nuestra era digital, ni siquiera los incluyen en sus tradiciones familiares.

Como todo en la vida, debemos de estudiar el origen de las cosas para entender claramente la naturaleza de sus usos y la verdadera razón de sus propósitos y ésta no es ninguna excepción.

Los cuentos de hadas son un proceso de relato oral que ha cambiado a lo largo de los tiempos, así como un fenómeno que se ha sabido adaptar a los tiempos por los que flotan; sin embargo, poco a poco el sistema los ha ido pasando de habitación en habitación, comenzando en el cuarto de los padres, pasando al cuarto de los niños, de ahí llegando a la recámara que nadie usa y eventualmente siendo absorbidos por la fuerte gravedad de los áticos o sótanos, donde es más probable que encuentren otros seres de su propia naturaleza.

Los cuentos de hadas en principio y contenido eran historias folklóricas, de donde se extraía magia o encantamiento del suelo de ciertos reinos o territorios, donde se compartían lazos y creencias comunes, formando de cierta manera una identidad nacional, mejor conocida como tradición.

cuento de hadasEl término “Cuentos de Hadas” como tal no se registra en la historia hasta finales del siglo XVII, cuando la escritora francesa Madame d’Aulnoy le dio este nombre a estas historias traídas del corazón de una nación y a veces del más allá.

En el siglo XIX, los hermanos Grimm se embarcaron en una cruzada académica por los bosques de Europa, para rescatar sus relatos e historias y hacerlas accesibles al público.

Esta cruzada fue tanto académica y filológica, como nacionalista y propagandística, para lanzar un lazo cultural que uniera a todos los estados alemanes y reinos teutones, que algún día formarían un fuerte país llamado  Alemania.

Del mismo modo en que los hermanos Grimm quisieron rescatar los cuentos de hadas, que en realidad son tradiciones para unir a su pueblo, esperando que éste mantuviera su cultura y tradiciones para las generaciones futuras, los proyectos de desarrollo sustentable buscan en una escala no nacional, sino internacional, el poder vivir sin destrozar el futuro ambiental del mundo.

El medio ambiente le da vida a las personas, como las tradiciones mantienen viva a la cultura de los pueblos, ya que de cierta manera ambas son una y la misma.