Las Guerras Indias

El día de ayer, antes de viajar a la ciudad de San Diego, donde me encuentro en estos momentos, seguí mi tradición de viaje que nunca rompo; consiste básicamente en llegar media hora antes a la sala de espera para comprar una revista y leer no menos de dos artículos antes de que salga el vuelo, en los que pensaré durante éste.

Esta vez no fue la excepción, ya que llegué exactamente 30 minutos antes a la sala de espera de VivaAerobus, compré mi revista y leí mis dos artículos, los que mastiqué en mi mente durante todo vuelo.

La revista hablaba sobre los países militarmente más fuertes en el mundo, cubierta de artículos breves sobre cada nación y los principales motivos por su poderío armamentístico; sin embargo, me quedé inconforme con las explicaciones, ya que no solo me parecieron muy breves, sino que me pareció que sus razones no eran las indicadas.

Los artículos decían básicamente que los ejércitos más fuertes del mundo son Estados Unidos y Rusia, debido al armamento avanzado que poseen estos dos países, algo completamente erróneo, ya que los norteamericanos llevan siendo los mejores guerreros en el mundo desde finales del siglo XIX.

La razón por la que los norteamericanos han sido los mejores guerreros del mundo desde hace un siglo y medio no es por el armamento escalofriante que desarrollaron a finales de la Segunda Guerra Mundial y en adelante, sino por los enemigos a quienes estos enfrentaron guerra tras guerra, desde su independencia en 1776 hasta la Segunda Guerra Mundial.

Un parámetro de medición muy importante al momento de medir la calidad de soldados de un ejercito es hacer una evaluación militar de los enemigos a los que estos han enfrentado.

Los Estados Unidos de Norteamérica comenzaron su historia como país derrotando a los británicos, en ese entonces, y por los siguientes cien años, considerados como el ejército más poderoso del mundo, una manera ideal para empezar un país, si de ser fuerte se trata.

En el año de 1812, los norteamericanos y los británicos se volvieron a enfrentar en una guerra que pocas personas (incluyendo los propios americanos) no conocen, conocida como la guerra de 1812 y apodada la segunda guerra de independencia, donde los británicos tomaron y quemaron Washington D.C casi derrotando a los norteamericanos, de no ser por estar en guerra con Napoleón, consecuentemente siendo derrotados en la Batalla de New Orleans a manos del general y luego presidente de Estados Unidos, Andrew Jackson.

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De ahí hasta las guerras mundiales, los norteamericanos pelearon contra algunos poderes convencionales (aplastándolos a todos), como México  y España; sin embargo, fue una guerra que duró 60 años en territorio norteamericano lo que les hizo verdaderos guerreros; esta guerra fue la Guerra Indias, un conflicto contra todos los indios de Norteamérica.

En esta guerra, los norteamericanos no solo adoptaron la crueldad de los indios, sino que a su vez desarrollaron técnicas militares que han derrotado a casi todos sus enemigos.