Las etiquetas agregan valor al empaque de los productos

La evolución de la oferta y la demanda de las etiquetas no sólo son una cuestión de recopilación e interpretación de las estadísticas de la industria y los indicadores cuantitativos.

Especialmente en los últimos años, factores macroeconómicos como las crisis y las volatilidades asociadas, han distorsionado la imagen de las tendencias y desarrollos subyacentes a largo plazo.

Entonces nos queda preguntar:

  • ¿Cuáles son estas tendencias subyacentes?
  • ¿Cómo se posiciona la industria de las etiquetas en el contexto de la industria de envases más amplia?
  • ¿Qué está impulsando la demanda de etiquetas en comparación con las tecnologías de decoración alternativas?
  • ¿Cuál es la parte donde las etiquetas dan valor añadido a largo plazo dentro de la cadena de suministro?
  • ¿Cómo las innovaciones continuas en tecnología y materiales ayudan a los impresores de etiquetas a reclamar una mayor participación del pastel?
  • ¿Cuáles son las opciones estratégicas corporativas que se persiguen para asegurar un futuro como una empresa sostenible?

Estas y muchas otras preguntas más son las que se plantean alrededor de la industria de las etiquetas de todo tipo, desde las más sencillas como las que se imprimen en papel tradicional hasta aquellas que deben cubrir especificaciones complejas.

El advenimiento de la bolsa de papel que es el envase universal en una tienda de abarrotes del siglo XIX, creó la necesidad de identificar el contenido con algún tipo de “etiqueta”.

Esto fue, por supuesto, muy útil para los clientes y desde entonces, las etiquetas han ido ampliando su papel en el envasado, impulsado por las demandas legislativas, así como la necesidad de promover una marca en particular.

Tal como se vio cuando la sociedad de consumo ganó impulso después de la Segunda Guerra Mundial, y no solo en Europa, sino tuvo un impacto mundial.

Hoy en día, es cierto que una etiqueta agrega valor al envase de un producto de varias formas: como fuente de información sobre el contenido del envase; como una ubicación para códigos de barras y otros dispositivos de seguimiento y rastreo y autenticación; como promoción y decoración.

En todas estas esferas, la comodidad y la versatilidad del laminado autoadhesivo o impermeable han sido los principales contribuyentes al envasado del producto.

Sirven a fabricantes de todo el espectro de productos, proporcionando una valiosa, fácil y accesible herramienta para el desarrollo de productos y marketing, en particular para los productos de etiqueta directa.

Dando como origen hoy día a la marca como un ente dominante en el mundo y el principal impulsor de la demanda en envases y etiquetas.

Incluso en el siglo XXI, las etiquetas están agregando valor a los productos y marcas de manera nueva y en desarrollo en todo el mundo, en asociación con una base siempre cambiante de materiales de embalaje.

En donde ante nuevas necesidades nacen por ejemplo las etiquetas impermeables, las etiquetas industriales, las etiquetas para vinos y sigue la lista específica de etiquetado, sin dejar a un lado las etiquetas autoadhesivas.

Los convertidores de etiquetas se benefician, casi exclusivamente en un entorno de fabricación para formar parte de una cadena de valor armonizada pero compleja, que abarca a proveedores de materias primas, laminadores autoadhesivos, tintas, troqueles y otros proveedores de consumibles para prensas.