Corran a ver The Greatest Showman

El pasado fin de semana me encontraba recostado en mi sofá cama, sin nada que hacer, así que decidí vestirme e ir al cine. No tenía ni idea de las películas que estaban en esa fecha en cartelera, así que me decidiría hasta llegar al cine, pues si checaba la cartelera por internet, podría desanimarme y hubiera decidido no salir, así que no lo hice. Fui a una plaza que está muy cerca de mi casa, comencé a ver la lista de películas disponibles y la primera que llamó mi atención fue The Greatest Showman, pues soy muy fan de Hugh Jackman. Al leer la sinopsis vi que era un musical y la verdad es que no soy muy afecto a este género cinematográfico. Aun así decidí darle una oportunidad y vaya que me llevé una grata sorpresa.

No voy a hablar de todo lo que se ve en la película, sino que me enfocaré en dos aspectos que son los que hacen que el filme sea de los mejores musicales que jamás haya visto: la música y la fotografía. Comencemos por lo auditivo, que siendo un musical debería ser la parte con más fuerza y vaya que lo consiguieron; sin embargo, creo que lo visual se lleva las palmas. Las canciones fueron escritos por los mismos que crearon las de La La Land, ganadora al Oscar por en musicalización, entre muchos otros. Así que los temas musicales estaban en buenas manos y así lo demostraron. Pese a que la historia se centra en un personaje antiguo como lo fue P.T. Barnum, las melodías son modernas y pegajosas, para que salgas de la sala cantándolas, silbándolas o tarareándolas. Simplemente están tan bien hechas como en la parte melódica como en la letra, son de esas canciones que se te quedan en la mente. Además que las interpretaciones de Hugh Jackman, Zac Efron, Zendaya y sobre todo la de Keala Settle, que interpreta a la mujer barbuda, son impresionantes, excepcionales.

Ahora vamos a la parte visual, simplemente es una joya, una delicia para nuestros ojos. Desde la creación de los escenarios, los vestuarios, la iluminación, la pirotecnia, la animación de los animales y todo el show que realizan los personajes delante de la cámara son maravillosos. Quien se encargó de toda esta parte debe sentirse muy orgulloso, ya que en mi opinión le ganó a la parte musical, por poco, pero al final de cuentas fue lo que se llevó la película, la cual, debo recalcar, es un musical. Cuando ves las escenas donde realizan los shows en el teatro o en la carpa ya al final, simplemente sientes como si estuvieras observando un circo, te remonta a tu época de pequeño, cuando ibas con tus padres al circo que se presentara en tu ciudad y salías con una sonrisa enorme en tu rostro. Así es como saldrás después de ver El Gran Showman, con una cara de felicidad que ni tú te aguantarás. Incluso podría apostar que en ciertas escenas se te apachurrará el corazón y sentirás ganas de soltar la lágrima de cocodrilo.