La Segunda Guerra Mundial a todo color

Cada día después de trabajar en una de las naves industriales más importantes de la Ciudad de México, llegaba a mi casa y veía uno o dos capítulos de La Segunda Guerra Mundial A Todo Color, pues es uno de los temas que siempre han llamado mi atención. Actualmente vivimos en la incertidumbre si Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Kim Jong Un, mandamás de Corea del Norte, iniciarán la tercera guerra mundial, un tema que muchos toman a broma, pero no saben de la terrible devastación económica y social que ésta podría provocar. Ahora que vi esta serie documental en Netflix, quedé sorprendido por todos los afectados que hay en una guerra, desde gente inocente hasta soldados.

Como todos sabemos, este conflicto bélico empezó por el hambre de poder que tenía Hitler, que quería conquistar lugares que él consideraba necesarios para nación, la cual quería ver crecer y dominar gran parte de Europa. No se había aprendido la lección de la Primera Guerra Mundial y la necedad de querer tener más obliga a la gente a hacer acciones que los llevan a la ruina, como sucedió con Alemania. Cuando inicia una guerra la moneda está en el aire. Una maña estrategia o una pésima decisión podrían cambiar por completo el rumbo, como le sucedió en diversas ocasiones a Hitler. En ese entonces la tecnología no estaba tan avanzada y aun así hubo millones de muertes producto de tanques de guerra, aviones de combate, bombas, etc. ¡Imagínense lo que podría suceder con los avances con los que contamos en la actualidad!

Dos cosas que me dejaron boquiabierto más de una vez era cuando Hitler le negaba a sus soldados y a sus capitanes la posibilidad de rendirse, sin importar en la desventaja que estuvieran. Creía que con la simple voluntad de querer ganar sería suficiente para imponerse, pero no era así. Miles de soldados morían por la necedad de Hitler, muchos de ellos pudieron haber vuelto a casa sanos y salvos, pero no fue así. La otra parte que me sorprendía era cuando algún gobierno se sentía maltratado y se desquitaba con la población del lugar, por ejemplo, en Francia, o cuando Hitler bombardeó Londres, o cuando Estados Unidos utilizó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Mucha gente inocente perdió la vida por la ira de los gobernantes que no soportaban la derrota. ¿Así queremos un mundo? Donde la bomba nuclear ya hace diez veces más el daño que en ese entonces.

Creo que mucha gente no vivió la Segunda Guerra Mundial y desconoce los acontecimientos, por lo que toma a broma o a juego la posibilidad de que una pésima decisión de los gobernantes de Estados Unidos, Corea del Norte o incluso Rusia, con Vladimir Putin, podrían provocar un conflicto bélico de dimensiones terroríficas y estratosféricas. El mundo entero podría quedar en ruinas, algunos países aunque no quieran estar inmiscuidos en el pleito podrían verse afectados, millones de vidas inocentes estarían en juego, pro preferimos verlo como algo que no pasará y lo tomamos a broma, mejor hay que conocer nuestro pasado para que nos e repita en nuestro futuro.