Los pies también deben protegerse y no solo de los golpes

Tus pies reciben golpes, todos los días. Si empiezan a doler, debes tomar en serio el dolor en el pie y cualquier otro problema.

Este cuidado debe incrementarse aún más si eres una persona diabética.

Si tuvieras dolor de cabeza todos los días, probablemente no te dirás “… Ah, bueno, otro día, otro dolor de cabeza. Eso es parte de la vida”.

Sin embargo, muchas personas pasan por esa rutina cuando se trata de los dolores en los pies o peor aún, cuando se es diabético puede que ni dolor sientas y las complicaciones te pueden llevar hasta una amputación.

La salud de tus pies, a pesar de su distancia del corazón, puede afectar tu salud en general.

La agudeza o el dolor en los pies puede tener muchas causas y no debes ignorar el dolor en el pie ni considerarlo como una parte normal de la vida.

La salud del pie: una de las partes del cuerpo complejas y vitales

Para comenzar debemos aceptar que nuestros pies son una maravilla de la ingeniería. Juntos, los dos pies contienen más de 50 huesos, lo que representa alrededor de un cuarto de todos los huesos de tu cuerpo.

Y de alguna manera también hacen espacio para más de 60 articulaciones y 200 músculos, tendones y ligamentos que los mantienen unidos y los ayudan a moverse.

No es sorprendente que muchos problemas puedan afectar tus pies.

Para empezar, tienen un trabajo muy difícil. A lo largo de tu vida, pones mucho desgaste en tus pies, simplemente caminando en un día normal los golpeas con cientos de toneladas de fuerza.

Piensa en todas las actividades que estresan tus pies. El trabajo al que sometes a tus pies puede requerir que te encuentres parado o caminar durante horas.

Tu elección de ejercicio como correr, también puede afectarlos y luego está la cuestión del estilo.

Las mujeres a menudo se calzan los pies con zapatos que no les brindan comodidad o el soporte que necesitan, como sandalias flojas o el par de zapatillas de diseño que fueron irresistibles cuando salieron a la venta, a pesar de que son de tamaño más pequeñas o estrechas o muy altas.

A lo largo de la vida, tus pies pueden desarrollar ciertos problemas de salud porque son las partes más lejanas del cuerpo de tu corazón.

Tu corazón bombea sangre a tus pies a través de las arterias y varias afecciones médicas, como la enfermedad arterial periférica, pueden reducir el flujo de sangre a tus pies.

Esto se debe a una acumulación de placa en estos vasos sanguíneos. Si esto ocurre, es posible que tus pies y piernas no reciban la sangre rica en oxígeno que necesitan para prosperar.

La diabetes, una afección que afecta a millones de personas a nivel mundial, también puede provocar un flujo sanguíneo reducido en los pies que puede amenazar gravemente su salud.

Muchas otras afecciones comunes pueden afectar la piel de los pies o los huesos y tejidos internos.

Estos varían desde problemas relativamente menores, como el pie de atleta, hasta los más profundos, como los juanetes (articulaciones deformes en los dedos gordos de los pies) y los neuromas (crecimientos dolorosos pero benignos en un nervio).

Por todo lo anterior no debes ignorar ninguna condición relacionada con el pie o tratar de sufrirla porque el hecho de que “solo” afecta a tus pies.

Si no puedes caminar cómodamente, es más probable que dejes de estar físicamente activo, lo que puede reducir tu calidad de vida.

Además, muchas enfermedades comunes que amenazan la vida, desde enfermedades cardíacas hasta algunas formas de cáncer, están asociadas con un estilo de vida sedentario.

Si el dolor en tus pies te impide hacer ejercicio o simplemente limita tus movimientos, es hora de programar una cita con tu médico y si padeces diabetes, entonces visita a un médico para pie diabético.

Definitivamente tus pies te lo agradecerán, al igual que tu corazón y tus pulmones.