Descubre qué tiene para tí la práctica del yoga

clases de yoga en polanco

Estoy más que contenta por haberme inscrito a mi clase de Yoga en Polanco, que es un espacio agradable muy cerca de mi lugar de trabajo para practicar esta milenaria técnica.

Desde muy pequeña realicé ejercicio de forma constante hasta la universidad. Durante esta etapa practiqué desde natación, gimnasia artística, voleibol, atletismo, taekwon-do más todos los juegos que un niño y adolescente de mi época realizaba como el correr, brincar, andar en bicicleta, brincar la cuerda… eramos una generación muy movida y a mi en lo particular me encantaba.

Sin embargo en mi época universitaria me dejé llevar por mis obligaciones ya que además de estudiar comencé a trabajar, por lo que el deporte quedó a un lado y poco a poco dejé de ejercitarme.

Ahora pasado ya un tiempo, mi cuerpo me está cobrando la factura. Cuando has practicado constantemente un ejercicio y tu cuerpo se encontraba acostumbrado al movimiento reciente tarde que temprano esa falta de movimiento.

Mi resistencia ha decaído junto con mi elasticidad y a pesar de mi juventud ya que estoy en mi tercera década, mi cuerpo no reacciona ni se siente como tal.

El poco tiempo que me queda lo dedico a mis tareas como mamá y nuevamente mi persona queda fuera de mi agenda.

¿Te suena familiar mi situación? Definitivamente no soy la única que está pasando algo similar y una de las cosas que necesitamos lo seres humanos es movernos. Nuestro cuerpo está diseñado para ello, no para pasar largas horas en una sola posición como el estar sentado o parado.

Sería ideal que las empresas inculcarán algún programa de “movimiento” dentro de las horas laborables, sin embargo, es posible hacerlo por nuestra parte, solo es ajustar nuestro día a día y encontrar ese huequito que llenará de salud y energía nuestro cuerpo.

¿Y por qué elegí practicar el yoga?

Sencillamente por que el yoga nos abre extraordinarias posibilidades que nos ayuda a conectar nuestro cuerpo, mente y espíritu.

No es una técnica selectiva ni segrega a nadie. Por el contrario, bien lo pueden practicar, desde niños hasta personas de avanzada edad, sean hombres o mujeres; tiene una filosofía ecléctica donde su objetivo es ayudar a estar bien en todos los aspectos.

Su práctica no requiere que tengas una condición física previa, o una extraordinaria fuerza o elasticidad, en definitiva no. Lo único que pide de ti es constancia y compromiso contigo mismo.

En el yoga reza el adagio: “Es más importante un gramo de práctica que toneladas de teoría”,

La práctica del yoga te lleva por un método que poco a poco te ayuda a tu trasformación personal utilizando una gama diferente de técnicas como las psicofísicas, psicomentales y psicoenergéticas.

La idea es que conforme vas practicando con la ayuda de un buen maestro yogui que te apoye a realizar correctamente las técnicas vas transformando tu persona.

Es increíble conforme vas avanzando en su práctica el sentir como te vas “desautomatizando”, es decir, te vas haciendo más consciente de tu cuerpo ya que al utilizar métodos de contramecanicidad exige de tu persona atención consciente y vigilante.

De esta forma, vas sintiendo un cambio sustancial, no solo en tu forma de caminar y en tu salud, sino que también te sientes mucho mejor anímicamente.

Esto se debe a que al realizar las prácticas esta concentración permite un escrutinio de lo que hacemos junto a la atenta vigilancia de cualquier ejercicio aunado a un respiración adecuada, por lo que se eleva el umbral de la conciencia y es así como poco a poco vamos consiguiendo esa armónica interrelación de cuerpo y mente.

Aprender a respirar y llevar al cuerpo gentilmente hacia posiciones que destraban y conectan la energía es lo que atrajo el practicar esta técnica.

Ahora me regalo mi hora de práctica y mi cuerpo, mi familia y mi entorno lo agradecen a raudales.

Te invito a descubrir qué tiene para ti la práctica del yoga.

Solución alterna para los más inquietos de la clase

Hace poco me invitaron a dar clases a nivel de Secundaria, donde generalmente el promedio de edad de los muchachos es de 11 años.

distraidos

Al verlos, retrocedí en el tiempo cuando estaba justo en esa época y no recuerdo que fuéramos tan “activos”.

La variedad de personalidades y entre la edad en la que aún son niños queriendo ser grandes, buscando su lugar en la escuela, es lo que hace particular la adolescencia.

Mientras me encontraba dando clases, iba observando a mis alumnos. Unos muy serios y tranquilos, otros traviesos y dispersos, sin embargo me topé con unos pocos que definitivamente no podían estar ni atentos ni tranquilos.

Después de algunas sesiones, me acerqué al Departamento de Psicología del colegio para pedir información de algunos de mis alumnos y así como orientación para saber cómo manejar de la mejor manera la situación.

En ocasiones, llegué a sentir que mis alumnos, más que una maestra necesitaban un apoyo emocional.

La cuestión es que de todos los casos que detecté como “complejos”, en la lista los identificaron como alumnos con TDA.

Para mí este es un tema nuevo, ya que no me había topado con niños inquietos, dado que venía de dar clases en la universidad. La psicóloga me explicaba que el TDA se divide en tres grupos:

  • Persona que no es capaz de concentrarse (falta de atención)
  • Ser una persona extremadamente activa (hiperactividad)
  • No ser capaz de controlar el comportamiento (impulsividad)

Puede ser que la persona tienda más hacia alguno de estos grupos o presente una combinación de ellos. Para clarificarme más sobre el tema, también me compartió los síntomas más representativos de cada grupo.

En cuanto a los síntomas de la falta de atención resalta el hecho de que efectivamente no prestan atención, les cuesta enfocarse, no escuchan cuando se les habla directamente, muestran problemas de organización y evitan las tareas que les exige un esfuerzo mental continuo.

En cambio cuando tienden a ser hiperactivos, justamente son mucho más inquietos y no pueden estar mucho tiempo “tranquilos”, el estar en constante movimiento es el común denominador.

Las personas con síntomas de impulsividad no suelen esperar turnos e irrumpen con facilidad.

Después de esta charla, me dispuse a leer un poco más sobre el tema y resulta ser un tanto complejo, ya que la línea entre ser un niño inquieto y sano es muy fina con aquellos que se les considera con TDA.

pupitres

Entre mi búsqueda de información, me topé con una alternativa que están implementando en una escuela canadiense, donde están utilizando pupitres con un aditamento de bicicleta y les llaman pupitres-bicicleta.

La idea es sencilla y genial a la vez y solo consta de una sencilla adaptación.

El pupitre-bici es una mesa de lo más normal, solo que tiene adaptado pedales de bicicleta, con el objetivo de que los niños más inquietos gasten sus energías pedaleando.

Hasta el momento, esta escuela ha encontrado que con solo 15 minutos de estar en este pupitre especial, los niños logran canalizar y sacar su energía, logran mantenerse concentrados y cuando terminan de pedalear se sienten más tranquilos.

Después de leer este reportaje y al ver los resultados coincido en que el ejercicio físico puede plantearse como una terapia alternativa, que es mucho más saludable que el consumo de medicamentos.

Bueno, el reto está aquí, por lo que me las ingeniaré para mantener activos a mis alumnos “especiales” y ayudarlos a que consigan aprender sin ser estigmatizados.

Los niños son científicos por naturaleza, aprendamos a cuidar su curiosidad

Los niños son científicos por naturaleza y eso se debe principalmente a su nivel de observación y curiosidad.

Para ellos todo es nuevo, todo es maravilloso y por lo tanto todo les interesa.

¿Por qué sale el sol? ¿A dónde se va la luna? ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué las flores tienen colores y las hojas son verdes? Y puedo llenar cientos y cientos de páginas con todas las preguntas que nos hacen los pequeños.

Son unos científicos en potencia con ganas de aprender todo lo que les rodea y la naturaleza es sabia, a esa edad tenemos una capacidad de absorción para captar mucha información de forma impresionante.

Además, ver las cosas desde el nivel de un niño es también una nueva forma de descubrir el mundo.

Por ello a los padres se nos exige estar constantemente aprendiendo con ellos porque nosotros somos su principal fuente de información. Aun cuando nos apoyemos de los maestros y los libros, somos papá y mamá en quien el pequeño confía.

Así que es una nueva oportunidad de aprender, sin la presión de una calificación, aquello que tanto llama la atención de nuestros pequeños.

Hoy, por ejemplo, aprendí algo nuevo, que debía saber simplemente porque fui a la escuela.

Durante la mañana llegaron los trabajadores a colocar uno de los comedores de mármol que habíamos seleccionado en la tienda. Mientras los señores trabajaban, mi hijo estuvo observando la piedra por un largo rato.

Una vez que terminó su escrutinio fue corriendo por su lupa y nuevamente se pasó un rato observando la superficie.

pepito-jpg-525-0Por fin llegó la ráfaga de preguntas ¿qué es esa piedra? ¿por que tiene hoyitos? ¿cómo es que se formaron las líneas y como las pintaron? Y la lista de preguntas continúa.

Así que una vez que terminaron los señores su trabajo y vimos el comedor, mi hijo se maravilló de que la piedra se encontraba brillante, cosa que durante su estudio previo no lo estaba… y nuevamente otra lluvia de preguntas.

Por lo que recurrimos a uno de los libros que tenemos en casa, que habla sobre las piedras calizas y nos fuimos derechito a la sección del mármol.

Leímos que la palabra mármol proviene de una palabra griega, de los antiguos egeos, la cual significa “piedra de color blanco nieve e inmaculada superficie”, esto porque ya habían descubierto que podía brillar.

Su origen es metamórfico, es decir, que el mineral o roca sufren cambios cuando están en el interior de la corteza terrestre y es una acción ante la temperatura y la presión que se ejerce sobre los materiales donde su principal componente son las rocas calizas y docomíticas.

Cuando estos materiales han sido afectados por la metamorfosis, se crea una recristalización que determina el aumento de su dureza y resistencia.

Así es como se formó el mármol y este proceso le ha llevado a la naturaleza miles de millones de años para su creación.

Después de esta explicación, a la cual tuve que recurrir a un lenguaje al que el pequeño pudiese comprender, además de apoyarme de fotografías, noté como en su mente se iban formando y reformulando más preguntas.

Finalmente terminó diciéndome que la Tierra es una fantástica máquina para crear cosas nuevas y bonitas.

Bueno, así la historia del mármol explicada a un niño curioso por conocer lo que le rodea, mientras yo me encontraba feliz por tener un niño deseoso por aprender y por mi cocina nueva.